1. Transporte de medios corrosivos
Cuando las tuberías de acero sin costura se utilizan para transportar petróleo, gas natural, materias primas químicas (como ácidos, álcalis y soluciones salinas), aguas residuales o residuos de procesos químicos del carbón, o fluidos que contienen componentes corrosivos como sulfuro de hidrógeno y dióxido de carbono, la pared interna debe tratarse con un recubrimiento anticorrosivo para evitar que la corrosión química provoque el adelgazamiento de la pared de la tubería, fugas o incluso la rotura.
2. Uso en entornos húmedos, con niebla salina o contaminación industrial
Aunque el medio transportado no sea altamente corrosivo, si la tubería está expuesta a alta humedad, niebla salina costera, contaminación atmosférica industrial o corrosión del suelo, la pared exterior también necesita un recubrimiento anticorrosivo (como 3PE, polvo epoxi, etc.) para aislar la humedad y el oxígeno y prevenir la corrosión electroquímica.
3. Aplicaciones que requieren alta limpieza o baja resistencia al flujo
En sistemas de transporte de alimentos, productos farmacéuticos, agua ultrapura o gas natural, los recubrimientos de pared interior (como resina epoxi y poliuretano) no solo brindan protección contra la corrosión, sino que también alisan la pared interior, reduciendo la resistencia al fluido, mejorando la eficiencia del transporte y previniendo la contaminación del medio por productos de corrosión de la tubería.
4. Transporte de larga distancia, alta presión o infraestructura crítica
En proyectos críticos como oleoductos y gasoductos troncales, redes de gasoductos urbanos y redes de tuberías de transmisión de calor, las tuberías de acero sin costura suelen emplear recubrimientos anticorrosivos de alto rendimiento (como polietileno tricapa 3PE y TPEP) para garantizar un funcionamiento seguro y estable a largo plazo y abordar riesgos como cambios geológicos y protección catódica insuficiente.
5. Entornos industriales especiales, como minas subterráneas de carbón y centrales térmicas
En el suministro y drenaje de agua de minas subterráneas de carbón, la extracción de gas y las redes de rociadores contra incendios, así como en los sistemas de transporte de agua de proceso y retorno de residuos de centrales térmicas, las tuberías de acero sin costura anticorrosivas se han convertido en la opción estándar gracias a su excelente resistencia a la corrosión y larga vida útil, lo que reduce la frecuencia de mantenimiento y el riesgo de fugas.
En resumen, siempre que se utilicen tuberías de acero sin costura en entornos con riesgo de corrosión química, electroquímica o abrasión, se debe seleccionar una solución de recubrimiento anticorrosivo adecuada tanto para las paredes interiores como para las exteriores, en función de las características del medio y las condiciones de operación.